miércoles, 3 de marzo de 2021

POESÍA

LOS QUE SE VAN

Vuelan las compañeras y compañeros, vuelan como palomas en el viento de la tarde
Cuando el Sol rojizo y brillante, parece una puerta en el cielo, y un estigma en la cúpula que nos advierte el pago por atravesarla... 
Un estigma doloroso...

El recuerdo en los ojos, son cristales que se hacen polvo y corren con el viento, pero el corazón se siente abrigado con los recuerdos, y anhela cruzar algún día esa puerta para dejar de recordar y conversar nuevamente de cosas tontas y alegres...

Sentado frente al computador, siento que mi alma corre, quiere alcanzar a la negra huesuda y preguntarle de no sé qué, quiere irse con ella para cantar canciones de despedida a los que emprenden el viaje y calmar el dolor de los que se quedan esperando...

Hoy, los que nos van a "Gobernar", empiezan a firmar sus pactos secretos, negocian los puestos de trabajo de miles de despedidos, para dárselos a los esbirros que apoyaron sus campañas funestas, planean comprarse una casa mas grande, un auto nuevo para los hijos...

Protégenos Señor, has que se descubran sus pactos corruptos, que sus alianzas fracasen y su maldad no prospere... Y líbranos de este virus del mal, amen... 



EL RECEPTÁCULO...
Y tú, persona de mis contactos, amable y bien intencionada; 
seguro te preguntarás ¿Qué es esto? “Aparte de un trompo obviamente” . 
Y tú, mujer o joven bien intencionado, de esta generación 
plástica y descartable, pero humana al fin… 
ni siquiera conocerás este artículo por su forma más simple, 
ignorando que es un objeto de entretenimiento público, 
declarado obsoleto por los celulares.

Pero para mí, una persona con un cuerpo cuyas células ya no regeneran, 
una pobre alma atrapada en esa masa fría que sale en las tardes 
para ver caer el sol, como si él mismo hubiera caído del cielo 
hace mucho tiempo. 

Este artículo, es solo un receptáculo de recuerdos, no puedo decirte que 
recuerdos, pues es información clasificada, pero cada cierto tiempo lo 
veo porque me llena de luz… 
 
P.D. Me lo cedieron unas manos simpáticas, unos ojos sinceros, una risa 

fuerte, una luz que surgía de un cuerpo...